Misión y trascendencia
La Real e Ilustre Congregación-Hermandad del Santísimo Cristo de la Salud nace del deseo profundo de un grupo de fieles de vivir y testimoniar su Fe cristiana de forma comunitaria, tomando como centro y guía espiritual la sagrada imagen del Santísimo Cristo de la Salud, símbolo de esperanza, consuelo y fortaleza ante el dolor humano.
La Hermandad se constituye no solo como una Asociación religiosa, sino como una verdadera familia de Fe, enraizada en la tradición católica, animada por la caridad, sostenida por la oración y comprometida con el servicio al prójimo.
Su misión esencial es promover y mantener viva la devoción a Nuestro Señor Jesucristo, especialmente bajo la advocación del Santísimo Cristo de la Salud, figura que evoca la entrega redentora de Cristo en la cruz y su cercanía con los que sufren.
Esta devoción es una experiencia profundamente transformadora. Invita a los fieles a vivir el Evangelio con autenticidad, a descubrir a Dios en los sacramentos, a tender la mano a los más vulnerables y a custodiar con gratitud la herencia espiritual y cultural que la Hermandad ha recibido y transmitido desde su Fundación hace más de 3 siglos.
Caminando siempre en comunión con la Iglesia, bajo su guía pastoral y con fidelidad al Evangelio, la Congregación del Santísimo Cristo de la Salud aspira a glorificar a Dios y contribuir al bien espiritual, humano y social de todos los fieles, especialmente de los más necesitados.
Nuestra misión se concreta en seis compromisos fundamentales que orientan la vida de la Hermandad. A través de éstos, la Hermandad desea ser signo visible del amor de Cristo en el mundo:
1. Promover la vida sacramental como fuente de gracia y comunión eclesial
La Hermandad impulsa a sus miembros a vivir plenamente los sacramentos, especialmente la Eucaristía y la Reconciliación, como medios privilegiados de encuentro con Cristo y de unidad con la Iglesia. La participación activa en la liturgia es expresión de una Fe que se hace vida y comunidad.
2. Fomentar la oración personal y comunitaria como motor espiritual.
La Hermandad cultiva una vida de oración que nutre y sostiene su acción. Desde las oraciones silenciosas ante la imagen del Cristo hasta los actos litúrgicos públicos, la oración es vínculo con Dios y fuerza para amar.
3. Ejercer la caridad cristiana como respuesta al sufrimiento humano
Inspirados por el Cristo de la Salud, que comparte el dolor de la humanidad, los hermanos están llamados a ser presencia compasiva entre los enfermos, los ancianos, los pobres y los olvidados. La caridad no es un gesto puntual, sino una vocación permanente al servicio.
4. Cuidar y difundir el culto al Santísimo Cristo de la Salud
A través de procesiones, vigilias, eucaristías y otros actos de devoción, la Hermandad busca expresar y alimentar la Fe de sus miembros y del pueblo cristiano. Este culto es también una forma de evangelización, que anuncia la salvación de Cristo desde la belleza de los signos sagrados.
5. Formar en la Fe a los hermanos y promover una vida cristiana coherente.
La Hermandad ofrece espacios de formación y reflexión que ayuden a sus miembros a crecer en el conocimiento del Evangelio, en la vivencia de su vocación laical y en el compromiso con la Iglesia y la sociedad. Cada hermano es testigo del amor de Dios en su entorno.
6. Preservar y poner en valor el patrimonio religioso, artístico y cultural.
La Congregación reconoce en su patrimonio un testimonio vivo de la fe de generaciones pasadas. Este legado —imágenes, ornamentos, documentos, tradiciones— se conserva con esmero, se transmite con responsabilidad y se pone al servicio de la Evangelización y del bien común.
¿Quieres formar parte de nuestra Congregación?
Ser Congregante de la Real e Ilustre Congregación-Hermandad del Santísimo Cristo de la Salud es un gran privilegio, pues te da la posibilidad de formar parte de la familia del Santísimo Cristo y todos los días serás encomendado a Él, así como en la Misa de Congregantes que se celebra los primeros domingos de mes a las 13:00h.
Si quieres hacerte miembro Congregante, imprime el siguiente formulario, rellénalo y entrégalo en la Sacristía de la Parroquia.
Formulario solicitud de Congregante (PDF)
También puedes hacérnoslo llegar por correo electrónico en la dirección: